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Las dos Karol que están detrás de las emergencias en La Fortuna
Dos historias distintas, pero unidas por una misma vocación.
En medio de emergencias, rescates y momentos de angustia, hay historias que también hablan de vocación, amistad y compromiso. Así es el caso de Karol Herrera Moreira y Karol Durán Vargas, dos cruzrojistas que, más allá de compartir nombre, comparten una misma pasión: servir a los demás en La Fortuna de San Carlos.
Karol Herrera, de 33 años, es vecina de San Pedro de Poás, Alajuela, y tiene 4 años de vivir en La Fortuna.
Ingresó a la Cruz Roja en el 2011 como voluntaria, y desde hace 3 años forma parte del equipo como socorrista asalariada.
Estudiante de enfermería y con una familia ligada también al servicio —su hermano es cruzrojista en Sabanilla—, asegura que la institución ha sido una verdadera escuela de vida.
Por su parte, Karol Durán Vargas, de 42 años, vecina de El Tanque, pero criada en Los Ángeles de La Fortuna, encontró su camino en la Cruz Roja hace más de una década, motivada por su esposo, quien también es voluntario desde hace aproximadamente 17 años.
Se formó como Técnica en Emergencias Médicas y actualmente, desde hace más de dos años, se desempeña como operadora de vehículos de emergencia de forma permanente en La Fortuna.
Su labor se centra en la atención de emergencias y el apoyo constante a su comunidad.
Pero más allá de sus trayectorias individuales, hay un punto en común que ambas destacan: la conexión que han construido trabajando juntas.
Dos historias distintas, pero unidas por una misma vocación. En cada emergencia, en cada traslado y en cada vida que tocan, estas dos Karol reflejan el verdadero espíritu de la Cruz Roja: servir con entrega, humanidad y corazón.

